A esta ciudad, apenas pueblo grande pero pujante de vida, vinieron a radicarse a fines de la segunda década, el matrimonio Burgos, integrado por Fausto, destacado escritor regional, y su esposa Elena, una pionera de la educación artesanal.
Trabajos del área de investigación del Instituto 9-014 "Profesorado de Arte" a cargo de la profesora Carmen Pretel.
Antecedentes de Elena y Fausto Burgos
Ambos esposos, docentes en su medio, levantaron con su esfuerzo la casona que hoy los recuerda con sus nombres.- Desde allí se desplegó la fecunda obra de plasmación de una cultura mestiza y aborigen de la pluma de Fausto Burgos y de la mano de Elena Catullo, obra, que como otras similares, la cultura portuaria de la Pampa rica, relegó transformando su arte en artesanía, su cultura en folclorismo, su literatura en anécdota regionalista.
Fausto Burgos, llega a San Rafael, en el año 1918 como profesor de literatura y matemática, desempeñándose como tal en el Colegio Normal Nacional.
Compra los terrenos ubicados en la intersección de calles Chile y Saavedra, en ese entonces terrenos que se encontraban en blanco o incultos. Por descripción de su hijo, el Sr. Néstor Burgos, la construcción de la casa, fue a la criolla, con albañiles, carpinteros, ebanistas y artesanos del hierro todos ellos lugareños, bajo la dirección del propio Fausto Burgos y su esposa Elena.- Se sabe de la intervención de un arquitecto de apellido Mecciollini, pero no se conoce con exactitud en que época trabajó.